Acosaba a nenas por WhatsApp en la zona de Palermo

“Les decís que vas a ver a una amiga, yo soy de Palermo capital”. El hombre, identificado como Germán, tiene 29 años y ella tan solo 11. Él le enviaba fotos sexuales suyas, y le pedía a ella que también le mandara imágenes del mismo tenor. “Fui a matarlo. Es un momento que uno no piensa”, admitió el padre de la nena. “Me enteré que este tipo está suelto, por eso vengo a los medios. Así como le pasó a mi nena, le puede pasar a cualquiera”, precisó Walter Rodríguez.

El caso explotó luego de que el papá de una nena de 11 años se hizo pasar por su hija, quien había recibido mensajes extraños y subidos de tono de un desconocido. Walter Rodríguez chateó con Acosta, logró convencerlo para encontrarse con él y, cuando lo vio, le dio una paliza.

La Justicia está empezando a investigar los movimientos que hizo Ignacio Acosta, el hombre que supuestamente acosaba a nenas por WhatsApp en la zona de Palermo. Para eso, desde una fiscalía porteña dispusieron que se allane su vivienda, en el barrio de Colegiales.

El fiscal Federico Tropea, de la Fiscalía 15 ordenó buscar pruebas que vinculen a Acosta en casos de Grooming. Por eso, agentes de la Policía de la Ciudad allanaron la vivienda del hombre, en la calle Concepción Arenal al 3400, en la que localizaron elementos electrónicos, celulares y computadoras donde el presunto acosador podría tener guardadas fotos o conversaciones que lo comprometan.

Los investigadores harán las pericias correspondientes y, con el informe final, la Justicia podrá determinar la condición judicial de Acosta, de 29 años, que hasta el momento está libre. El procedimiento lo hizo Investigaciones Judiciales de la Fiscalia de la Ciudad en conjunto con una Brigada de Investigaciones de la Policía de la Ciudad.
Me dio la dirección de su casa y yo quería ir a matarlo, porque le aclaré varias veces que tenía 11 años y él seguía”, contó Rodriguez. Finalmente, Acosta le pidió que se vean en Juan B. Justo y Av. Corrientes, pleno barrio de Villa Crespo.

“No podía contener la bronca que me daba, apenas lo vi llegar esperé a ver cómo se comportaba, después lo encaré y le pregunté si estaba esperando a Priscilla, me dijo que sí y lo agarré a las piñas. Cuando estaba en el suelo, saqué el teléfono y le mostré su foto, me daba más bronca porque me lo negaba y yo le decía que si era machito que me mostrara el miembro a mí”, contó.