Alimentos aumentaron casi 88 % en el primer semestre

Los precios de los alimentos subieron hasta casi un 88% en el primer semestre de 2018, cuando la inflación fue del 16% en ese período, de acuerdo a un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda.

La harina de trigo (87,7%) lidera el ránking, seguida por los huevos (50,2%), los fideos secos (39,9%), el pan francés (35,9%), el arroz blanco (34,2%) y el aceite de girasol (26,2%).

Los rubros que más aumentaron en este período fueron: pescados y mariscos (25,8%), pan y cereales (22,3%), bebidas espirituosas, destiladas y licores (21,5%), aceites y grasas (21,0%) y carnes y derivados (16,3%).

Los precios de los alimentos subieron hasta casi un 88% en el primer semestre de 2018, cuando la inflación fue del 16% en ese período, de acuerdo a un informe de la Universidad Nacional de Avellaneda.

La harina de trigo (87,7%) lidera el ránking, seguida por los huevos (50,2%), los fideos secos (39,9%), el pan francés (35,9%), el arroz blanco (34,2%) y el aceite de girasol (26,2%).

Los rubros que más aumentaron en este período fueron: pescados y mariscos (25,8%), pan y cereales (22,3%), bebidas espirituosas, destiladas y licores (21,5%), aceites y grasas (21,0%) y carnes y derivados (16,3%).

Según el Índice de Precios al Consumidor, de INDEC, la inflación acumuló un 16% en el primer semestre respecto a diciembre de 2017 y un 29,5% en los últimos doce meses. En este mismo período, el aumento de los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas fue mayor, del 17,3%.

El comportamiento de los precios contrasta con lo que sucedía el año pasado, cuando los alimentos aumentaban por debajo del promedio y la inflación era impulsada por el aumento en las tarifas de los servicios públicos.

De acuerdo al informe de UNDAV, la suba del precio de los alimentos encuentra distintas causas: la quita de las retenciones al trigo, al maíz y la soja; la devaluación; la suba de tarifas y los aumentos de los combustibles.

A pesar de ciertas características de inelasticidad esperables en el comportamiento de la demanda y su competitividad intrínseca, la elaboración y ventas de alimentos y bebidas mostró un desempeño pobre en distintos indicadores: las ventas acumulan un retroceso del 4,4% en la comercialización, en los últimos dos años.

En números, el estimador industrial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos ( INDEC) registra una caída en más de la mitad de rubros alimenticios en el primer semestre de 2018, lo que determinó una caída media de 1,5% en la producción de alimentos y bebidas, para tal período.

En este sentido, el informe contrasta como mientras las ventas internas cayeron un -13,7% y la producción industrial un 1,5%, las importaciones se incrementaron en un 59,9%.