Fumar en lugares públicos. Un peligro latente.

Estar cerca de alguien que fuma en un ambiente abierto supone una exposición al humo de cigarrillo comparable a las concentraciones en un lugar cerrado y los niños son particularmente sensibles a los efectos respiratorios del humo de tabaco en el ambiente, por lo que se torna fundamental generar una reglamentación sobre esta temática.

A partir de este miércoles, en Japón queda prohibido fumar en lugares públicos tras la aprobación de una ley nacional que fue considerada como débil porque muchos bares y restaurantes fueron excluidos de la legislación. Se trata de la primera ley en el país sobre la materia.

No está permitido fumar dentro de las escuelas, hospitales y oficinas de Gobierno. Podrá hacerse en restaurantes y bares ya existentes de menos de 100 metros cuadrados. Los establecimientos más grandes y los nuevos pueden incluir un salón para fumadores.

Por ejemplo, más de mil comunidades de Estados Unidos cuentan con parques y plazas libres de humo, entre ellas California, Nueva York y Minnesota. Los resultados de las medidas fueron muy favorables: el 84% de los fumadores en Woodstock aseguraron que los parques libres de humo fueron beneficiosos para la salud de sus hijos y el 90% de los directores de los parques de Minnesota manifestaron que recomendarían esta medida a otras comunidades. En general, el nivel de apoyo de la población crece después de implementadas las medidas.

En nuestro país, se destacan las experiencias del municipio de Tigre, que desde el 1 de junio de 2015 prohíbe fumar en áreas al aire libre de la municipalidad, de La Plata con la República de los Niños -el primer parque temático y educativo 100 % libre de humo del país-, así como Santa Teresita y San Bernardo, que han declarado balnearios libres de humo.