Nos encontramos en la necesidad de defender las tierras públicas que están siendo vendi- das de manera inconstitucional, ilegal e ilegítima y luchar por ampliar los espacios verdes públicos
para mejorar nuestra calidad de vida. La cantidad de espacios verdes en la Ciudad de Buenos Aires ha ido disminuyendo desde 7 m2 /hab. a principios de siglo XX hasta menos de 4 m2/hab en la actualidad. Casi en el mismo período se generó el Gran Buenos Aires que, con una población de 12 millones de habitantes, cuenta con menos de 1 m2/hab. Es evidente que los espacios de contacto con la naturaleza son escasos y no cubren las necesidades de salud física y mental de la población. Por otra parte, la urgencia de la adaptación al cambio climático y el contribuir a frenar la pérdida de la biodiversidad
otorga a estas tierras ferroviarias un ecosistémico rol esencial. Por todo esto, es de vital importan- cia frenar el saqueo de las tierras públicas ferroviarias.
Paralelamente, desde la década de 1990 los sucesivos gobiernos de la Nación y de la Ciudad se han dedicado a vender y habilitar construcciones sobre las últimas tierras libres en donde podrían constituirse una cantidad significativa de nuevos espacios verdes públicos. Para ello, es necesario frenar la política de fomento a la especulación inmobiliaria y privatización de la tierra pública.
Para conquistar más superficie verde pública, es necesario preservar las tierras del dominio público del Estado Nacional, como las ferroviarias, ya que son las únicas disponibles como
«pulmones verdes» de semejante escala. Consideramos que la política de beneficiar a la corporación inmobiliaria ha trascendido los diferentes gobiernos en las últimas décadas, convirtiéndose en una política de Estado sin importar cuál haya sido el partido gobernante. POR TODO ESTO, PROPONEMOS 1) En relación a los poderes Ejecutivo y Legislativo del Estado Porteño: desistir definitivamente de
las ventas de tierras públicas, derogar todas las leyes que implican la urbanización de playas fe- rroviarias -como por ejemplo las leyes N° 4477 (Palermo, Caballito y Liniers), N° 5875 (Colegiales) y No 5911 (Palermo Chico, Villa Urquiza y Retiro)- y rezonificar todas las playas ferroviarias como Urbanización Parque (UP).
2) En relación al Estado Nacional: anular los decretos del Poder Ejecutivo que transfieren y/o ven- den tierras ferroviarias, es decir, anular lo actuado por la Agencia de Administración de Bienes del
Estado -AABE- en cuanto a cesión, ventas y concesiones de tierras nacionales. Que se retrotrai- gan todas las ventas.
3) Constituir con las tierras nacionales así recuperadas, un sistema Metropolitano de Parques y
Reservas Naturales del AMBA de acceso gratuito e irrestricto, resguardando la potencialidad funcional de su destino original para el mejor funcionamiento de la red ferroviaria y reutilizar las cons- trucciones patrimoniales para actividades educativas y culturales públicas.
Las organizaciones y ciudadanos/as que impulsamos estas propuestas, partimos de la necesidad de preservar el patrimonio común y mejorar la calidad ambiental y lo hacemos llamando a la ciudadanía a unirse en este reclamo que debe trascender las pertenencias o simpatías político-partidarias.
Se trata de un tema de salud pública y calidad de vida. Es nuestro espíritu trabajar sobre las coincidencias sin negar las diferencias para que, con este fin común, podamos frenar la venta
de tierras públicas e impulsar su resguardo y utilización al servicio de sumar importantes superficies imprescindibles como parques públicos de acceso irrestricto.

