Jardín Japones: Charla y Clínica de Bonsai. Domingo 11 de Febrero, 16:00hs

Bonsái es una palabra de origen japonés que significa literalmente bon = ‘bandeja’ + sai = ‘cultivar’ y consiste en el arte de cultivar árboles y plantas, normalmente arbustos, controlando su tamaño para que permanezca de un tamaño muy inferior al natural, mediante técnicas, como el trasplante, la poda, el alambrado, el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza. Es indisociable de la maceta, ya que el bonsái se entiende como el conjunto que conforman árbol y maceta.

Charla y Clínica de Bonsai | Domingo 11 de Febrero, 16:00hs
A cargo de Alejandro Sartori

En la carpa Kyoto-fu se realizará la Charla y Clínica de Bonsai en la que va a conocer los fundamentos del bonsai y si viene con su bonsai, podrá consultar en forma gratuita por un diagnóstico del estado de su ejemplar. La actividad estará a cargo, como siempre, de Alejandro Sartori del Centro Cultural Argentino de Bonsai y director de la disciplina en la Fundación Cultural Argentina Japonesa.

Bonsai literalmente significa “cultivo en bandeja”. Consiste en el arte de cultivar árboles y plantas en el espacio reducido de una maceta de poca profundidad para reproducirlos con todas sus características en un tamaño pequeño y proporcionado.

Con creatividad, sentido estético y respeto por cada planta, el bonsaísta aplica distintas técnicas para mostrar su belleza natural en su máxima expresión, modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza.

Origen

Bosque de Ginkgo en el Jardín Botánico de Montréal.

El arte del bonsái se originó en China hace unos dos mil años, en donde se conoce como Penjing, como objeto de culto para los monjes taoístas. Para ellos era símbolo de eternidad, el árbol representaba un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra.

Durante siglos la posesión y el cuidado de los bonsáis estuvo ligado a los nobles y a las personas de la alta sociedad. Según la tradición, aquellos que podían conservar un árbol en maceta tenían asegurada la eternidad. Así fue como los monjes disponían los árboles pequeños en vasijas a lo largo de las escaleras de los templos y hasta eran fuente de culto.

Sugata-ishi (Suiseki con forma humana). Complemento utilizado en las exposiciones de bonsái.

En el sur de China, este arte consistía en transmitir todas las características de un árbol desarrollado en la naturaleza a un árbol pequeño cultivado en maceta. Se buscaba reproducir estos árboles según los existentes en las altas montañas por lo cual utilizaban solo especies que existían en los montes y que ya poseían formas especiales en su intensa lucha contra las adversidades climáticas.

Fue llevado a Japón hace unos 800 años, donde se interpretó desde la concepción Zen de “belleza de una austera severidad”, lo que llevó a los paisajes miniaturizados en maceta, nativos de China, a ser condensados en árboles únicos e ideales que representaban el universo.