Alerta Por la Endeudada Situación de los Inquilinos: préstamos son Tomados Para Renovar Contratos y Sostener el Morfi
En junio del 2024, fue Revelada por una Encuesta Nacional Inquilina, llevada a cabo por la Federación de Inquilinos Nacional y la agrupación Ni Una Menos, que el 62% de los inquilinos se encuentra con deudas. Fueron interrogadas más de 2.400 almas y los resultados son para ponerse a pensar.
Un estudio privado ha detectado que, con el correr de los días, más del 60% de los que habitan bajo un techo ajeno se ven obligados a endeudarse para poder seguir ocupando ese rinconcito que llaman hogar y, en ocasiones, hasta para meter algo en la panza. Según se ha revelado, muchos han tenido que pegar la vuelta al nido paterno para seguir adelante. Ha sido Crónica la que se ha ocupado de dialogar con algunos de estos inquilinos, descubriendo casos que duelen: una familia del barrio porteño de Palermo se ve en la obligación de desembolsar la friolera de $918.000 mensuales por un departamento de tres ambientes.
En el mes de diciembre del año pasado, fue promulgado por el Gobierno de Javier Milei el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, derogando con este gesto la Ley de Alquileres 27.551 que había sido estampada en 2020. Un cambio brusco se ha producido en el paisaje contractual: los contratos que antes se extendían por tres años, ahora han sido reducidos a duraciones mucho menores. Hoy día, el 57,7% de los contratos nuevos no supera los dos años.
Resulta ser que el panorama para quienes alquilan es cada vez más empinado, pues los que empezaron sus contratos bajo el nuevo DNU están pagando entre un 40% y un 50% más que bajo la antigua ley. La actualización anual de los precios, que antes se presentaba como una posibilidad, ahora es un espejismo; el 95,5% de los inquilinos enfrentan aumentos en plazos no mayores a seis meses, y, en muchos casos, estos aumentos son ajustados por la divisa estadounidense.
Glenda Gómez, una vecina del partido de San Isidro, compartió su situación con crónica.com.ar, evidenciando la dura realidad que azota a los inquilinos. “Para cuando llegue abril y tenga que renovar mi contrato, el costo de un departamento como el que habito hoy ascenderá a $350.000”, ha dicho con preocupación la mujer, que no solo trabaja como empleada administrativa sino que también comparte sus conocimientos como profesora de psicología social. También ha destacado la triste necesidad de financiar hasta la comida mediante tarjetas de crédito.
No menos alarmante es la situación descrita por José Luis Griselli, abogado y ex presidente de la ya disuelta Asociación en Defensa de Inquilinos, quien ha señalado que los retrasos en el pago de expensas generalmente se traducen en moras en el pago del alquiler. «En la Ciudad de Buenos Aires, casi 700.000 familias, tanto inquilinos como propietarios, están adeudando expensas», ha remarcado.
La misma suerte ha corrido Eleonora Ferreira, quien tras no poder afrontar el alquiler de su departamento en Palermo, se vio en la necesidad de regresar a la casa de sus padres en el partido de San Isidro. «Están carísimos los alquileres en Palermo», ha lamentado Ferreira, quien afortunadamente está en proceso de mudarse a una propiedad heredada por su ex marido, aunque requiere importantes arreglos.
Este cuadro, tan pintoresco como preocupante, retrata la difícil situación que atraviesan muchos inquilinos en nuestro suelo.

