¿Milei choca de frente si toma deuda externa para pagar las Leliqs?
Sí. Cine catástrofe en marzo y abril 2024, la clase media comenzará su arrepentimiento de haber votado a Javier Milei. Los políticos incluido Javier Milei no comprenden que no hay mas paciencia ni tiempo, los argentinos quieren resultados rápidos y el puede ser también despedido del sillón presidencial, rápidamente.
En Argentina, chocar de frente políticamente significa que hay un conflicto irreconciliable entre dos o más actores políticos. Este conflicto puede expresarse de diferentes maneras, incluyendo:
Conflictos sociales: manifestaciones, protestas, huelgas, etc.
Despidos: los gobiernos pueden despedir empleados públicos o privados como una forma de presión política.
Muertos: los conflictos sociales pueden derivar en violencia y muerte, especialmente cuando hay represión policial.
Represión: los gobiernos pueden reprimir las protestas o manifestaciones con violencia, lo que puede incluir el uso de gases lacrimógenos, balas de goma o incluso armas de fuego.
El choque de frente político en Argentina suele estar relacionado con cuestiones económicas, sociales o políticas. Por ejemplo, puede producirse cuando un gobierno implementa políticas de ajuste que afectan negativamente a los sectores más vulnerables de la población. También puede producirse cuando hay desacuerdos sobre cuestiones como la soberanía nacional, los derechos humanos o la distribución del poder.
Rodríguez cuestionó hoy duramente ese camino. “Tomar deuda externa para pagar las Leliqs/Pases no será una medida compulsiva para los Bancos, pero SÍ será una medida compulsiva sobre el pueblo que tendrá que ajustar sus gastos por años para pagar esa nueva deuda externa. Propongo que se haga un plebiscito no vinculante sobre la conveniencia de tomar deuda externa para rescatar las Leliqs/Pases”, escribió en un primer posteo en la red X. “Lo primero que hay que preguntarse es quiénes son los tenedores de las inversiones que respaldan esas Leliqs/Pases”, siguió. “La segunda pregunta es ¿para qué pagar 253% anual compuesto si total hay un cepo? Bajen la tasa! Y con eso bajarán la emisión de más Leliqs/Pases. Sería un comienzo”.
Según Rodríguez, que fue jefe de asesores de Roque Fernández cuando este fue ministro de Economía de Carlos Menem y que más que dolarización habla de “despesificación”, el BCRA “es una silla eléctrica, más ahora que está quebrado y llenó de sus pagarés a los bancos. Va a ser difícil encontrar un candidato capacitado”.
Tomar deuda externa para pagar deuda externa es el peor camino para mejorar la macroeconomía de Argentina por las siguientes razones:
Aumenta la carga de la deuda. Al tomar nueva deuda para pagar deuda existente, se aumenta el saldo total de la deuda externa. Esto significa que el país tendrá que pagar más intereses y amortizaciones a lo largo del tiempo, lo que reducirá los recursos disponibles para otros fines, como el gasto público o la inversión privada.
Debilita la moneda nacional. La emisión de deuda externa en moneda extranjera, como dólares o euros, requiere la venta de moneda local. Esto puede provocar una depreciación de la moneda nacional, lo que encarece las importaciones y reduce la competitividad de las exportaciones.
Incrementa la inflación. El aumento de la deuda externa puede conducir a un aumento de la inflación, ya que el gobierno debe imprimir más dinero para pagar los intereses y amortizaciones. Esto puede erosionar el poder adquisitivo de los salarios y las pensiones, lo que reduce el bienestar de la población.
Reduce la soberanía económica. La deuda externa puede obligar al gobierno a adoptar políticas económicas que no son las más adecuadas para el país. Por ejemplo, el FMI puede exigir al gobierno que implemente políticas de austeridad, como recortes en el gasto público o aumentos de impuestos, que pueden tener un impacto negativo en el bienestar social.
En el caso de Argentina, la deuda externa ha sido un problema crónico desde hace décadas. El país ha acumulado una deuda externa de más de 300.000 millones de dólares, lo que equivale a más del 100% de su Producto Interno Bruto (PIB). Esta deuda ha contribuido a la inestabilidad económica de Argentina, que ha sufrido varios episodios de hiperinflación, devaluaciones de la moneda y default.
La toma de deuda externa para pagar deuda externa es una solución que solo sirve para aplazar el problema. En última instancia, el país debe encontrar una manera de reducir su deuda externa de manera sostenible, lo que requiere un cambio estructural en la economía. Este cambio debe centrarse en aumentar la productividad, mejorar la competitividad y reducir el gasto público.
Algunas medidas específicas que Argentina podría tomar para reducir su deuda externa incluyen:
Implementar reformas estructurales que aumenten la productividad y la competitividad. Esto podría incluir reformas laborales, educativas y tributarias.
Promover la inversión extranjera directa. La inversión extranjera puede ayudar a crear empleos y generar divisas.
Renegociar los términos de la deuda externa. El país podría intentar reestructurar la deuda para reducir los intereses o el plazo de amortización.
La reducción de la deuda externa es un desafío complejo, pero es esencial para que Argentina logre un crecimiento económico sostenible y un desarrollo equitativo.
El camino ortodoxo de ajuste deja más pobres que ricos por las siguientes razones:
Los recortes en el gasto público. Las políticas de ajuste ortodoxo suelen incluir recortes en el gasto público, como la reducción de salarios públicos, la eliminación de programas sociales o el aumento de impuestos. Estos recortes afectan de manera desproporcionada a los pobres, que son los principales beneficiarios del gasto público.
La liberalización del mercado laboral. Las políticas de ajuste ortodoxo suelen incluir la liberalización del mercado laboral, como la flexibilización de las condiciones de contratación o la reducción de los salarios mínimos. Estas medidas dificultan que los trabajadores pobres encuentren empleo o mantengan sus empleos, lo que les lleva a una situación de mayor pobreza.
La devaluación de la moneda. Las políticas de ajuste ortodoxo suelen conllevar una devaluación de la moneda, lo que encarece las importaciones y reduce el poder adquisitivo de los salarios. Esto afecta de manera desproporcionada a los pobres, que suelen consumir una mayor proporción de productos importados.
En el caso de Argentina, el camino ortodoxo de ajuste ha tenido un impacto negativo en la distribución del ingreso. Según un estudio del Banco Mundial, la pobreza aumentó del 25,7% en 2015 al 32,1% en 2019. El estudio también encontró que el 1% de los hogares más ricos se benefició del ajuste, mientras que el 40% de los hogares más pobres se vio perjudicado.
Las políticas de ajuste ortodoxo pueden ser necesarias para reducir la inflación o la balanza de pagos, pero tienen un impacto negativo en la distribución del ingreso. Es importante que las políticas de ajuste se complementen con medidas que protejan a los más vulnerables, como el aumento del gasto social o la creación de empleos de calidad.
Algunas medidas específicas que Argentina podría tomar para reducir el impacto negativo del ajuste ortodoxo en los pobres incluyen:
Evitar los recortes en los programas sociales. Los programas sociales son esenciales para proteger a los pobres de los efectos del ajuste.
Implementar políticas de protección laboral. Las políticas de protección laboral, como los salarios mínimos y la seguridad social, pueden ayudar a los trabajadores pobres a mantener sus empleos y sus ingresos.
Fomentar la creación de empleos de calidad. La creación de empleos de calidad es fundamental para reducir la pobreza.
La implementación de estas medidas ayudaría a garantizar que el ajuste ortodoxo no deje más pobres que ricos.
El choque de frente político puede tener consecuencias graves para Argentina. Puede provocar inestabilidad social, económica y política, lo que puede dificultar el desarrollo del país.
En el contexto de los conflictos sociales, despidos, muertos y represión, chocar de frente políticamente significa que dos o más actores políticos están en una situación de confrontación irreconciliable. Esta confrontación puede expresarse a través de la violencia, lo que puede provocar víctimas mortales y heridos. La represión policial puede ser una de las formas en que el gobierno intenta controlar las protestas o manifestaciones, pero también puede provocar víctimas.
En Argentina, el choque de frente político ha sido una constante a lo largo de su historia. Es una expresión de la conflictividad social y política que caracteriza al país.

