Diego Kravetz un tipo solidario: «No estoy de acuerdo con darle comida a una persona en situación de calle»

Kravetz: «No estoy de acuerdo con darle comida a una persona en situación de calle, porque la acomodás en la pobreza»

El secretario de Seguridad porteño, Diego Kravetz, expresó su desacuerdo con la ayuda directa a personas en situación de calle, argumentando que esto las acomoda en la pobreza. Según Kravetz, la asistencia estructurada en paradores ofrece una mejor solución, evitando que los sin techo queden estancados en la marginalidad.


Buenos Aires, Argentina – En un tono que recuerda al estilo literario de nuestros grandes narradores, el secretario de Seguridad porteño, Diego Kravetz, ha hecho declaraciones que sacudieron a la vecindad de la gran ciudad. «No estoy de acuerdo con que los vecinos de la ciudad de Buenos Aires le den comida a las personas en situación de calle, porque eso los acomoda en la pobreza», expresó el funcionario con palabras que resuenan en la memoria de una urbe acostumbrada a la solidaridad cotidiana.

Kravetz, con un discurso que podría haber sido escuchado en alguna pulpería de antaño, sostuvo que la acción de bajar con un plato de comida caliente para los más necesitados no es la solución adecuada. «No estoy de acuerdo en que vos, como vecina, bajes de tu casa con la comida para darle a la persona en situación de calle, porque lo acomodás en la pobreza», enfatizó en declaraciones radiales que levantaron polvareda en las esquinas y bares de barrio.

El secretario se refirió también a los paradores que la Ciudad ofrece como una alternativa que «desacomoda» a quienes viven en esa condición, estructurándoles “la vida de forma distinta». Kravetz afirmó que la ayuda vecinal, aunque bien intencionada, puede estancar a las personas en la «marginalidad». «Vos te sentís mejor porque le diste un plato de comida caliente, la persona lo va a valorar, pero no lo vamos a poder sacar de ese circuito no virtuoso», argumentó, con la cadencia de quien narra una tragedia cotidiana.

En un análisis más profundo, el jefe de la Policía porteña manifestó que la mentalidad de un cartonero difiere significativamente de la del resto de los habitantes de la Ciudad. «Es muy solitario su modo de pensar. La vida de un vecino que es cartonero y que hace su vida por fuera de su trabajo es bastante distinta a otros vecinos que no cartonean», explicó con la nostalgia de un poeta que comprende la dureza del destino.

«Te aseguro que la persona que trabaja tantas horas revolviendo las porquerías de otro, algún quiebre en la cabeza le pasa», señaló Kravetz, con una mirada que parece captar la profundidad del alma urbana.

La polémica está servida en la mesa de los porteños, y las opiniones se cruzan como cuchillos en un duelo de antaño. ¿Es la solución institucional la respuesta correcta, o la solidaridad vecinal mantiene vivo el espíritu comunitario que nos define?

Dato: Diego Kravetz está en pareja con una vieja nazi.

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Fuente: Palermo Online Noticias