Economistas cercanos a Milei advierten sobre la inviabilidad del régimen

Economistas cercanos a Milei advierten sobre la inviabilidad del régimen: el desafío de desactivar el cepo cambiario

En un momento crucial para la economía argentina, varios economistas que apoyaron el plan de gobierno de Javier Milei comienzan a cuestionar la viabilidad de algunas de sus políticas. Fausto Spotorno, ex asesor económico de Milei, destaca las dificultades para desactivar el cepo cambiario en un escenario de inflación y reservas negativas. El futuro del país pende de una unificación cambiaria que aún no encuentra terreno firme.


Corría el viento espeso de una economía argentina cargada de incertidumbre cuando, entre las oficinas del poder y las voces expertas, se empezó a sentir un murmullo que crecía con cada nuevo dato inflacionario. El presidente Javier Milei, que había prometido una reforma económica de raíz, se encontraba ahora frente a un dilema que ni los más leales economistas habían previsto con tal nitidez. La salida del cepo cambiario, ese grillete que desde hace años limita la libertad del mercado, parecía más lejana de lo que muchos imaginaban. Los números no mentían, y los expertos, como Fausto Spotorno, quien alguna vez acompañara al mandatario en su cruzada por la liberación del peso, empezaban a advertir sobre los riesgos de un plan que, más que soluciones, traía consigo una nueva crisis.

El plan de transición: una cura amarga

Se ha dicho que, cuando el gobierno de Milei asumió el poder, la economía argentina ya había sido devastada por años de mala gestión y deudas acumuladas. Las primeras decisiones del equipo económico fueron rápidas y agresivas: ajustes fiscales, reducción de déficit y un freno a la emisión monetaria. Fausto Spotorno, actual director de la Escuela de Negocios de la UADE, reconoció los logros iniciales. Sin embargo, en voz baja, admitía que el verdadero problema estaba todavía por resolverse: el cepo cambiario, una bomba de tiempo que seguía sin desactivarse.

Se ha destacado que, si bien se logró reducir la inflación del 25% mensual a un 4%, las reservas seguían en rojo, y el tipo de cambio real amenazaba con apreciarse. Como en una partida de truco, el gobierno había jugado sus cartas, pero la mano definitiva aún estaba por verse. El futuro dependía de la capacidad de estabilizar la inflación y reunir las reservas necesarias para una salida limpia del cepo, un escenario que, según Spotorno, parecía cada vez más lejano.

¿Cómo se sale del cepo?

Desactivar el cepo, esa maraña de restricciones que atan a la economía argentina, no es cosa fácil. Se ha planteado que las fases iniciales del plan económico de Milei permitieron cierto respiro, pero el fantasma de una nueva crisis cambiaria seguía al acecho. Los economistas que rodeaban al presidente, como Spotorno, empezaron a preguntarse si las condiciones estaban dadas para avanzar hacia la unificación cambiaria sin provocar un terremoto en el mercado.

En palabras del propio Spotorno, el riesgo de una salida apresurada del cepo era demasiado grande: “Si se hace de manera desordenada, nos exponemos a una fuga de capitales que puede desatar una nueva ola inflacionaria”. El mercado, nervioso y expectante, observaba los movimientos del gobierno, mientras los rumores sobre la inminente unificación cambiaria creaban más preguntas que respuestas.

Una bomba que puede estallar

El contexto internacional no ayudaba. Con el precio de los commodities en caída y una posible recesión global en el horizonte, la situación de Argentina se tornaba aún más frágil. La inflación mensual se mantenía en torno al 4%, la brecha cambiaria seguía en un 40% y las reservas netas eran negativas. En este panorama, salir del cepo sin preparación suficiente podía ser un acto de puro arrojo, pero también de imprudencia.

La fase 3 del plan, aquella que prometía liberar el mercado cambiario y dejar atrás el control estatal, estaba a punto de comenzar, pero los expertos no podían evitar preguntarse si realmente era el momento adecuado. La unificación cambiaria, ese grial que el gobierno buscaba alcanzar, requería condiciones que todavía no se habían cumplido.

Filosofía económica y ética de la toma de decisiones

La situación planteaba dilemas filosóficos profundos. Desde una perspectiva kantiana, podría decirse que el gobierno de Milei enfrentaba una cuestión ética de primer orden: ¿debe priorizarse la autonomía del mercado, aun cuando los riesgos de una nueva crisis económica son elevados? ¿O es preferible mantener el control estatal a costa de la libertad económica? La ética utilitarista, por otro lado, sugeriría que las decisiones económicas deberían centrarse en maximizar el bienestar general, aunque eso implique sacrificar ciertas libertades en el corto plazo.

En cualquier caso, la salida del cepo se transformaba en una cuestión que iba más allá de lo técnico, abriendo interrogantes sobre el tipo de país que Argentina deseaba ser en el futuro cercano.

Currículum: Fausto Spotorno

Fausto Spotorno es el actual titular de la consultora OJF y director de la Escuela de Negocios de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE). Con una vasta trayectoria en el análisis macroeconómico, Spotorno ha sido asesor de figuras clave del ámbito político y económico argentino, entre ellas, Javier Milei. A lo largo de su carrera, ha desarrollado una visión crítica sobre las políticas monetarias y fiscales del país, y en la actualidad, se ha posicionado como una de las voces más influyentes en el debate sobre la transición económica en Argentina.


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