La mala gestión del Gobierno de Milei agrava la crisis de suministro de gas en pleno invierno

La escasez de gas en el país se profundiza y afecta a diversos sectores

En medio de la creciente demanda por las bajas temperaturas, la escasez de gas en el país se ha intensificado, llevando a la restricción del abastecimiento de Gas Natural Comprimido (GNC) en todas las estaciones de servicio y al corte del suministro a grandes industrias. La situación crítica es atribuida a la falta de responsabilidad del gobierno actual, que tampoco se hace cargo de la provisión de leche para los comedores comunitarios.

Oscar Olivero, vicepresidente de la Cámara de Expendedores, informó que hasta hoy las estaciones de servicio con contratos de gas firme no enfrentaban problemas significativos durante los días fríos. Sin embargo, aproximadamente a la 1 de la madrugada, se comunicó una restricción total del GNC, incluso para aquellas estaciones con contratos firmes. Esta medida ha llevado al cierre de todas las estaciones de servicio, provocando una conmoción generalizada.

La raíz del problema no se limita al GNC, sino que el transporte y la distribución de gas están en una emergencia que afecta el consumo necesario. Según Olivero, desde 1984 no se había experimentado una falta total de GNC, aunque en ocasiones hubo escasez parcial debido a la compra interrumpida de GNC por parte de las estaciones de servicio.

Las plantas compresoras de gas en Saliquelló y Tratayén, ubicadas en Neuquén, no están operativas, y a Bahía Blanca solo le está llegando el 50% del gas esperado. Además, Bolivia ha cortado el contrato de gas con Argentina, complicando aún más la situación. Los errores de planificación estratégica del gobierno actual han resultado en la falta de compra a término de barcos de gas, lo que podría dejar al país sin luz y sin gas.

En Córdoba, la Distribuidora de Gas del Centro (Ecogas) notificó a las estaciones de servicio la suspensión indefinida del expendio de GNC debido a la declaración de fuerza mayor por parte de la transportista. La medida busca preservar los consumos prioritarios de la zona. Las estaciones de servicio que no acaten esta disposición enfrentarán multas y sanciones regulatorias.

Grandes industrias en Córdoba, el Gran Rosario y otras áreas también han recibido órdenes de interrumpir el uso de gas. La empresa Litoral Gas informó que la Transportadora de Gas del Norte S.A. ha declarado una situación de fuerza mayor, comprometiendo el suministro normal a la demanda prioritaria en su zona de distribución.

En respuesta a esta crisis, el Gobierno licitó la adquisición de 12 cargamentos de fueloil y gasoil, aunque la posibilidad de concretar la llegada de un barco de Gas Natural Licuado (GNL) se frustró debido a problemas en la transferencia de fondos a Petrobras. Esta situación, junto con los retrasos en la finalización del Gasoducto Néstor Kirchner, ha exacerbado la crisis de suministro de gas.

A pesar de las consultas insistentes, no ha habido una respuesta oficial de la Secretaría de Energía ni de ENARSA, la empresa encargada de la operación. La relación tensa entre los gobiernos de Argentina y Brasil también ha complicado la situación, impidiendo una solución política que podría haber mitigado la crisis.

El secretario de Energía, Eduardo Rodríguez Chirillo, ha afirmado que la falta de capacidad plena del Gasoducto Néstor Kirchner no es responsabilidad del gobierno actual y ha señalado que se han regularizado pagos importantes y se han destinado recursos para completar la obra, que debió finalizar en septiembre de 2023. Sin embargo, la falta de previsión y planificación adecuada sigue dejando al país en una situación crítica frente a la demanda de gas en pleno invierno.