Ronconcon, Cocina Latina: el nuevo restaurante que le suma sabor al barrio de Caballito

Una nueva experiencia gastronómica espera ser descubierta en el barrio de Caballito: los vibrantes sabores de Latinoamérica se expresan con entusiasmo en el nuevo Ronconcon. Un espacio que transporta al comensal por tierras caribeñas a través de platos típicos con productos autóctonos y toques vanguardistas, acompañados de una coctelería de autor inspirada en bebidas latinoamericanas y una interesante selección de vinos boutique.

Ronconcon es el sueño de tres apasionados de la gastronomía que se encontraron sin buscarse: los venezolanos Nayary Moncada y Paul Porras, y el argentino Emilio Bruno. Este último, un destacado bartender discípulo de Fede Cuco, encabezó las barras de 878, Florería Atlántico, Isabel y Franks. El destino hizo que en uno de sus trabajos se enamorara de Naya. Ella, ex propietaria de un bar en Caracas, llegó al país con el deseo de abrir aquí un local propio y a los dos años lo logró: inauguró Garage Bar en San Telmo. La pareja conoció a Paul, gastronómico de vocación quien también contaba con una amplia experiencia en el rubro, y, tras forjar una amistad, decidieron unir sus experiencias y deseos para dar vida a este restaurante que expresa la identidad y sazón de la gastronomía latina.

Alejado del saturado circuito palermitano, Ronconcon se ubica en la calle Beauchef 527, una zona de Caballito donde cada vez desembarcan más propuestas gastronómicas. Al ingresar, se respiran aires caribeños. Con el toque personal de los dueños del restaurante, que se encargaron de toda la ambientación, esta casona antigua cuenta con detalles cargados de color, como un inmenso mural pintado a mano que protagoniza el salón interno, una barra reciclada (en base a puertas, tuberías y madera de eucalipto) con motivos selváticos que se repiten en los almohadones de las mesas, mobiliario de madera, paredes en tonos cálidos y otras con ladrillos a la vista, y una iluminación tenue. Durante la temporada cálida es posible disfrutar en las mesas en la tranquila vereda o en su patio al aire libre que está semi-techado y cuenta con un mural de América Latina, detalles en madera y plantas que aportan frescura. La musicalización también aporta a este espíritu vacacional, pasando por clásicos del latin jazz, bossa, salsa y estilos folclóricos y populares.

La sensación de viaje mental se refuerza al sentarse a la mesa, donde se entrega una carta de diseño artesanal que luce recetas e ingredientes originarios de Latinoamérica fusionados con sofisticada creatividad. Con el foco puesto en el sabor y la calidad, Ronconcon prioriza el trabajo de pequeños y medianos productores. Así es que en sus platos se pueden degustar vegetales de la huerta orgánica Hortalizas Frescas & Verdes Gourmet, carnes de pastura de Frigorífico Pico y Ohra Pampa, cortes de cerdo y chorizos de Chancho Chico y Corte Carnicería y materia prima autóctona, como tortillas de maíz nixtamalizado, queso llanero fresco, achiote, tamarindo, huacatay, flor de jamaica y papelón, chiles habaneros, jalapeños, guayaba, plátanos entre otros.

En un formato de carta corta, con platos pequeños para llevar al centro de la mesa y compartir, la propuesta actual combina sabores de Colombia, Ecuador, México, Perú, Venezuela y Argentina. Fue creada por el trio Porras-Moncada-Bruno junto a los destacados cocineros venezolanos Fernando Navea (chef) y Magdiel Angarita (sous-chef).

Para comenzar el recorrido, se sugiere la panera Ronconcon ($165), compuesta por exquisitas masas tradicionales y artesanales: panes de café, arepas andinas y buñuelos de yuca (mandioca). Otro recomendado es el ceviche de pesca curada (ración $425, porción entera $545) con ají amarillo, maíz chuspillo, mango, cilantro, chips de mandioca y jalapeño; como también una versión de los clásicos tequeños ($295), rellenos de queso llanero y chorizo, acompañados de una salsa criolla de bocadillo (guayaba) y una emulsión de ajo y perejil. Un fuerte de la carta son los tacos de cerdo ($390), realizados con tortillas artesanales de maíz nixtamalizado, con rocoto ahumado, cebolla morada, hojas de cilantro y una emulsión de palta y café, acompañados con una porción de frijoles refritos. Y los patacones ($440) son imperdibles: cubiertos con carne mechada, queso llanero y pico de gallo, acompañados con barbacoa de plátano y frijoles negros. El asado negro ($475) combina un cachete de novillo en cocción lenta, un puré de zapallo con mandarina y brotes frescos. Y los guiños a la cocina argentina se encuentran en las mollejas de degolladura ($390) sobre cachapas con chimichurri de huacatay; y en el pan de maíz y pollo frito ($340) con “manjar negro”, una manteca quemada con dulce de leche, puré de aguacate y chiles encurtidos.

La experiencia culmina con dos explosivos postres: el volcán de plátano maduro y dulce de leche ($195), con crema de queso, mermelada de guayaba y lima; y el Xocolatl ($225), compuesto por un lingote de cacao 70%, quinotos, sal habanera, crumble de trigo sarraceno, granita de ron y flores de jamaica.

La mayoría de las opciones son libres de gluten y admiten versiones vegetarianas.

La carta de bebidas guarda coherencia con la especial propuesta gastronómica y ofrece alternativas de calidad. La coctelería de autor, inspirada en sabores típicos de América Latina y elaborada con bebidas de renombre, está a cargo del bartender y socio Emilio Bruno. Algunos cocktails destacados son el Amarillo Sour ($225) compuesto de pisco macerado con ají amarillo, maracuyá, limón, clara y gotas de Angostura; el Funky Mai Tai ($270) con Havana Club 3 y 7 años, orgeat de plátano verde, triple sec y lima; y el Zombie de Jalisco ($280) que combina tequila silver, tequila oro, mezcal, piña, canela y pomelo, entre otras opciones. Por su parte, el Pingüinito de Sidra ($395) es una opción ideal para compartir entre dos personas y lleva sidra Pülku Seca, Lunfa Vermú, manzana, canela, frutos rojos y perfume de lavanda. El menú se completa con refrescos típicos sin alcohol, como limonada de coco, aguapanela y agua fresca de Jamaica; una pequeña e interesante selección de vinos de bodegas boutique (con cepas clásicas y otras no tan populares a nivel local, como Garnacha y Petit Verdot, de Mendoza, Salta y Patagonia); sidra Pülku y cervezas.

Un restaurante de identidad latina que transporta a un lugar imaginario, donde es posible disfrutar con todos los sentidos.

Ronconcon – Cocina latina
Dirección: Beauchef 527, Caballito, CABA